La tercera dimensión (Denise Levertov)

Quién me creería si
dijiera: «Me tomaron y

rajaron desde
el cuero cabelludo a la entrepierna, y

todavía estoy viva, y
camino agradada por

el sol y toda
la generosidad del mundo». La honestidad

no es tan simple:
una simple gesto de honestidad no es

nada más que una mentira.
¿No esconden

los árboles el viento entre
sus hojas y

hablan susurrando?
La tercera dimensión

se esconde.
Si los canteros

parten piedras, las
piedras son piedras:

pero el amor
me partió en dos

y estoy
viva para

contar la historia, pero no
honestamente:

las palabras
la cambian. Déjala ser

–aquí bajo el dulce sol–
una ficción, mientras

respiro y
voy cambiando el paso.

Sopa de cebolla

Ingredientes

4 cebollas amarillas grandes
1/2 taza de mantequilla
1 taza generosa de vino blanco seco
4 tazas de caldo de carne
4 tazas de caldo de pollo
3 cucharadas de hojas frescas de tomillo
Salsa Worcestershire
2 dientes de ajo picados
Pan baguette
Aceite de oliva
Queso

Preparación

Precalentar el horno a 200 ° C. Cortar las cebollas por la mitad desde la raíz hasta la punta, luego córtalas en rodajas finas.

Derretir la mantequilla en una olla pesada a prueba de horno o en un horno holandés a fuego medio-bajo. Agregar las cebollas, revuelver para cubrirlas en la mantequilla y cocinarlas, tapadas, hasta que estén translúcidas y suaves, aproximadamente 20 minutos.

Pasar la olla al horno con la tapa ligeramente entreabierta. Tueste las cebollas durante media hora, revolviendo dos veces para evitar que se quemen.

Regresar la olla a la cocina a fuego medio y verter el vino. Revuelver, raspando la sartén. Cocinar hasta que el vino se reduzca, 5 minutos. A continuación, agregue el caldo de carne, el caldo de pollo, el tomillo, la salsa Worcestershire y el ajo. Reduzca el fuego a bajo y deje hervir a fuego lento la sopa durante 30 minutos.

Mientras tanto, rocíe rebanadas de baguette con aceite de oliva y pan tostado en el horno hasta que estén doradas. Dejar de lado.

Para servir, encienda el asador del horno. Vierte la sopa en tazones a prueba de horno. Colcar 1 o 2 pedazos de los crotones en la parte superior de cada porción de sopa, dependiendo del tamaño del recipiente.

Colocar una rebanada gruesa de queso en la parte superior de cada tazón, coloque los tazones sobre una bandeja para hornear y cocine a la parrilla el tiempo suficiente para que el queso se derrita, burbujee y esté ligeramente tostado.

Run-Run se fue pa'l norte (Violeta Parra)

En un carro de olvido,
antes del aclarar,
de una estación del tiempo 
decidido a rodar,
Run Run se fue pa´l norte, 
no sé cuándo vendrá
vendrá para el cumpleaños 
de nuestra soledad.

A los tres días, carta 
con letras de coral,
me dice que su viaje 
se alarga más y más,
Se va de Antofagasta 
sin dar una señal
y cuenta una aventura 
que paso a deletrear.
¡Ayayay de mí!

Al medio de un gentío 
que tuvo que afrontar,
un transbordo por culpa 
del último huracán,
En un puente quebrado 
cerca de Vallenar,
con una cruz al hombro 
Run Run debió cruzar.
Run Run siguió su viaje
y llegó al Tamarugal,
sentado en una piedra
se puso a divagar:
que sí, que esto, que lo otro, 
que nunca, que además,
que la vida es mentira, 
que la muerte es verdad.
¡Ayayay de mí!

La cosa es que una alforja 
se puso a trajinar,
sacó papel y tinta, 
un recuerdo quizás,
sin pena ni alegría, 
sin gloria ni piedad,
sin rabia ni amargura, 
sin hiel ni libertad.
Vacía como el hueco 
del mundo terrenal,
Run Run mandó su carta 
por mandarla no más.
Run Run se fue pa´l norte, 
yo me quedé en el sur,
al medio hay un abismo 
sin música ni luz.
¡Ayayay de mí!

El calendario aloja 
por las ruedas del tren
los números del año 
sobre el filo del riel.
Más vueltas dan los fierros, 
más nubes en el mes,
más largos son los rieles, 
más agrio es el después.
Run Run se fue pa´l norte, 
qué le vamos a hacer,
así es la vida entonces, 
espinas de Israel,
amor crucificado, 
corona del desdén,
los clavos del martirio, 
el vinagre y la hiel.
¡Ayayay de mí!

Tarde en el hospital (Carlos Pezoa Véliz)

Sobre el campo el agua mustia
cae fina, grácil, leve;
con el agua cae angustia:
llueve...

Y pues solo en amplia pieza,
yazgo en cama, yazgo enfermo,
para espantar la tristeza,
duermo.

Pero el agua ha lloriqueado
junto a mí, cansada, leve;
despierto sobresaltado:
llueve...

Entonces, muerto de angustia
ante el panorama inmenso,
mientras cae el agua mustia,
pienso.

Toma tus manos (borrador)

Ven, toma tus manos
y ponlas en mi pecho
ves que todavía late?

Ven, dame tu regazo
déjame apoyar la cabeza
que sea un poquito.

Disculpa si te mancho el vestido
es la ponzoña que me sale de los poros
o el alquitrán en el pelo, no sé.

Deja recostarme,
es la espalda que me mata
no del trabajo, sino que de sedentarismo

O mejor hunde tus manos
y me lo arrancas del pecho
un último favor, te lo puedes quedar
o tirarlo al mar, qué se yo.

Dame un ratito,
ya me pongo de pie,
me calzo la armadura
y hago las veces de
adulto funcional.

Algo pendiente (borrador)

Tú y yo tenemos algo pendiente
devolver un libro, un mueble
una conversación que ya hemos tenido
varias veces.

Ejercicios mentales que invento
como forma de sabotaje

Vivo con cucarachas (borrador)

Vivo con cucharas
Con una ansiedad paralizante
que me impide hacer lo que debo
y me tortura por no hacerlo

Con una herida que no sana
Con una adicción a las redes sociales
Con miedo a la disfunción eréctil
Con una envidia que me corroe
hacia mis pares y sus logros
pero lo peor son las cucarachas
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